“Regionalismo en Latinoamérica: una vista a la convergencia entre bloques ante la coyuntura internacional”

Por: Juan Pablo Bonilla-Silva (Guatemala)

La coyuntura internacional es compleja y cambiante, por lo que, para iniciar el presente texto, se toma en cuenta la definición que aportan las Naciones Unidas sobre el término “Globalización” la cual “es un fenómeno inevitable en la historia humana que ha acercado el mundo a través del intercambio de bienes y productos, información, conocimientos y cultura” (ONU, 2017)

Este fenómeno se ha intensificado desde las últimas décadas del siglo XX, pues el final de la guerra fría y la caída del Muro de Berlín, crearon un nuevo orden mundial basado en el intercambio de bienes y servicios a nivel internacional, por lo que se profundizó “la importancia de la economía por sobre la política” (Bernal-Meza & Saha, 2005) demostrando la obligatoriedad gubernamental, para generar nuevas estrategias para afrontar y ser parte de un mundo multipolar.

Es por ello qué, los países buscan aglutinarse en bloques, ya que “prevén que con esta agrupación pueden obtener mayores beneficios políticos y económicos que si continúan aislados” como lo menciona la cita de Bernal-Meza y Mansera, haciendo referencia a la postulación de Andrew Hurrell (Bernal-Meza & Masera, Año XIV, Nº 18 /junio 2008). Estas estrategias usualmente son llevadas a cabo en conjunto por Estados próximos geográficamente, a lo que los estadístas Edward Mansfield y Helen Milner definen como -Regionalismo Geográfico- pues es “la consecuencia de la voluntad política de los dirigentes de los países que forman una determinada región geográfica” (Díaz Nieto, 2010).

En el continente americano, la integración ha sido un tema presente desde tiempos de la postguerra, pues los países buscaron superar la crisis global que se afrontaba en dicha temporada, por lo que deciden crear la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio, ALALC en 1960 la cual tuvo por principal objetivo el alcanzar la mayor integración económica posible entre los países firmantes. (ALADI-SEGIB, 2010).

Tomando en cuenta la modernización internacional y los cambios globales que se mencionaron al inicio del presente texto, dicha plataforma se renueva por medio de la suscripción del Tratado de Montevideo en 1980, dando como resultado lo que hoy en día es conocido como la Asociación Latinoamericana de Integración, ALADI; convergiendo en la misma, una gran cantidad de países de la región, rigiéndose por sus normativas económicas y de comercio internacional, proyectando también más de 500 millones de personas.

Haciendo uso de dicha plataforma, los países latinoamericanos gestan nuevas metodologías de integración sub-regional, fortaleciendo los procesos de integración existentes como la Comunidad Andina, quien en la década de los noventa apertura su economía y liberaliza el mercado intrarregional en algunos de sus países miembros, y que a su vez invita a reorganizar el sector gubernamental (Giacalone, R. 2017) o creando nuevos bloques, como el Mercado Común del Sur en 1991, el cual aglutina a las dos de las economías más influyentes de la región, como lo son Brasil y Argentina.

También en dicho rango temporario, es gestado el Grupo de Los Tres, el cual es conformado por las economías emergentes regionales de esa época -México, Colombia y Venezuela- que buscaban afianzar lazos cooperantes y pacificadores con Centroamérica y el Caribe, y que posteriormente “las prioridades  de la concertación pasaron del ámbito político al económico” (Giacalone, R. 1999) pues gozaban de cierto nivel industrial y comercial que beneficiaba tanto a los miembros de dicho grupo, como a los países centroamericanos.

Vale la pena resaltar que, los efectos integradores dados sobre la plataforma de ALADI, también causan impactos en los países aledaños que no eran parte de la misma, pues en Centroamérica, se decide diversificar los ejes de trabajo de su proceso de integración, “mediante la suscripción del Protocolo a la Carta de la Organización de Estados Centroamericanos -ODECA- creando el Sistema de Integración Centroamericano” (SICA, 2017) en 1991.

Vale la pena resaltar que años posteriores a la creación de los sistemas de integración mencionados, específicamente en 1995 por medio de las Cumbres de las Américas, plataforma de diálogo gestada por la Organización de Estados Americanos, OEA, es propuesta la creación un Área de Libre Comercio hemisférico (América), que inicialmente fue bien aceptada, pues se iniciaron las negociaciones del caso y realizaron varias declaraciones; sin embargo, debido a los cambios geopolíticos internos de varios de países de la región, es creada una negativa y rechazo hacia dicha propuesta de Libre Comercio, lo que provoca que Venezuela en conjunto con Cuba, propongan su propio sistema de integración en el 2004, denominándolo como la Alianza Bolivariana para América, ALBA, que posteriormente ingresa Bolivia, debiendo incluir acuerdos comerciales (Giacalone, R. 2017) actualizando su descripción a ALBA-TCP.

Casi una década después, teniendo como primordial objetivo crear un “espacio para impulsar un mayor crecimiento y mayor competitividad y ser una plataforma de articulación política, integración económica y comercial, y proyección al mundo, con énfasis en la región Asia-Pacífico” nace la Alianza del Pacífico, la cual está conformada por cuatro grandes economías latinoamericanas: México, Colombia, Perú y Chile.

Este último sistema de integración latinoamericano, postula el -Regionalismo Abierto- como eje central de sus acciones, el cual busca “conciliar las políticas unilaterales de liberalización del comercio, con la idea de que la -globalización- dictaba las normas necesarias para la formulación de políticas macroeconómicas y la extensión de acuerdos comerciales a nivel internacional e intra hemisféricos” (Mastropierro, 2012)

La coyuntura internacional globalizada desde la creación y/o actualización de los sistemas de integración en Latinoamérica, ha sido cambiante y “con nuevas colaboraciones y polinización cruzada a lo largo y ancho de un panorama plural de civilizaciones” (Berggruen & Gardels, 2013) generando un amplio territorio de oportunidades tanto comerciales como de inversión, pues la región cuenta con gran cantidad de “commodities” que son necesarios para industrialización tecnológica mundial.

Es en este punto donde las convergencias de bloques sub-regionales, se ven necesarias para proyectarse de una manera firme y a la vez flexible a los cambios logísticos internacionales, sin perder de vista los intereses nacionales y de desarrollo sostenible.

El caso de la convergencia Alianza del Pacífico / Mercosur, es sumamente interesante de analizar los posibles pros y contras que esta conlleva, pues ambos bloques poseen países con economías fuertes y emergentes, así como también con intereses por ocupar una posición predominante en el concierto de naciones.

El bloque Mercosur, cuenta con la amplia participación de Brasil, quien a su vez forma parte de las economías emergentes (BRICS) y que posee una industria diversificada, con grandes oportunidades comerciales a nivel mundial, lo que lo lleva a contar con lazos estrecha y fuertemente con sus países vecinos; pues es de suma importancia para la logística comercial contar con -corredores bioceánicospues, “sus zonas de producción de la agricultura y minería están en el centro del continente y luego donde se encuentran los distintos mercados hacia donde van esos productos, es obvio que se debe estudiar la posibilidad de salida a los dos océanos” (Mastropierro, 2012)

Así también por su lado la Alianza del Pacífico, cuenta con cierto porcentaje del liderazgo por parte de Chile, quien por el contrario de Brasil, no cuenta con una participación significativa en el mercado mundial, sin embargo, cuenta con “una apertura a mercados internacionales que incluyen a una población superior a los 3.000 millones de personas, a través de múltiples tratados de libre comercio” (Mastropierro, 2012), uno de los más importantes con la República Popular de China, con quien a su vez posee asociaciones cooperativas.

Por su parte México, quien posee amplia participación en la Alianza del Pacífico, proyecta un amplio mercado para los -commodities y servicios- del Mercosur tanto para consumo interno, pues posee poco más de 125 millones de personas, así también, como una línea directa con una de las principales economías mundiales, los Estados Unidos de América por medio del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN o NAFTA por sus siglas en inglés.

La convergencia AP/Mercosur, también posee facilidades referentes al marco regulatorio de índole técnica, pues los países que conforman ambos bloques son parte de la Asociación Latinoamericana de Integración, ALADI, quien posee un instrumento o acuerdo marco, que promueve la superación de obstáculos técnicos al comercio, “sin por ello reducir los niveles de protección a la vida y salud humana, animal y vegetal; al medio ambiente; a la seguridad y al consumidor” (Marconi, 2012). Demostrando desde el bloque Mercosur, una amplia responsabilidad por el comercio doméstico, pues formulan distintas organizaciones que se encargan de normalizar y hacer cumplir las normas para reducir los obstáculos técnicos; estas son: la Asociación MERCOSUR de Normalización y el Grupo Mercado Común.

Respecto a esta temática, la Alianza del pacífico cuenta con un grupo técnico especializado sobre comercio e integración, el cual es encargado de las regulaciones sobre “el intercambio de mercancías entre los miembros de la Alianza del Pacífico, eliminando todo tipo de barreras comerciales. Estos capítulos son en materia de: Acceso a Mercados; Reglas de Origen; Facilitación de Comercio y Cooperación Aduanera; Obstáculos Técnicos al Comercio; y Medidas Sanitarias” (Alianza Pacífico, 2017)

Estos factores son sumamente importantes para la convergencia AP/Mercosur, pues facilitarían tanto el mercado intrarregional, como la homologación de dichas prácticas a nivel internacional, impactando y siendo partícipes del mercado internacional en conjunto ante una nueva coyuntura económica centrada en la cuenca del pacífico.

Es en esta vía qué, abordando el nuevo orden mundial centrado en el flujo comercial del pacífico, varios países asiáticos en conjunto de Chile por parte latinoamericana, que gestan en el año 2005 el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica, el cual se centra en “la creación de una alianza estratégica mayor para la liberalización del comercio en la región.” (SICE, 2017), causando gran interés  a nivel internacional, por lo que años después se adhieren grandes potencias económicas como Estados Unidos y Australia.

Esta plataforma es una gran herramienta para la movilidad de bienes, capitales y servicios por parte de los países miembros pues cuenta con un amplio mercado y posibilidades de crecimiento, sin embargo, para el Mercosur, esta plataforma es relativamente complicada, pues no posee costas en el pacífico, teniendo su único contacto por medio de la asociación con Chile. Es en este punto donde la convergencia se convierte en una amplia oportunidad de crecimiento pues, un gran porcentaje de sus exportaciones tiene como destino países asiáticos, las cuales se han incrementado respecto a una década atrás, pues “en 1998 China era el destino del 2,7% de las exportaciones del Mercosur; para el 2008 este porcentaje alcanzaba el 9,7%” (Bernal-Meza, 2012). Respecto a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos, buscó desde sus inicios una interacción no comercial, pues busca generar una contra parte a la hegemonía estadunidense sobre Latinoamérica (Giacalone, R. 2017), centrando su ala económica y financiera a la generación petrolera venezolana, la cual debido a los cambios internacionales, principalmente en Medio Oriente, ven una baja en los precios de este mineral, afectando fuertemente las interacciones geopolíticas de este sistema de integración.

En la actualidad el bloque ECO-ALBA se ve impactado fuertemente por la crisis venezolana, pues ha tenido grandes enfrentamientos políticos con otros Estados que en su momento fueron aliados, debido al cambio geo-político interno de los mismos, específicamente de Brasil y Argentina, quienes desde el 2015 dieron un giro importante a su política exterior; llevando a la -suspensión- de sus “derechos y obligaciones inherentes a su condición de Estado parte en el Mercado Común del Sur” (Mercosur, 2017), la cual fue respaldada por la secretaría general de la Organización de Estados Americanos, OEA; institución que a su vez ha invocado en varias ocasiones, la aplicación de su -Carta Democrática- sobre Venezuela.

Es en este punto donde la zona ECO-ALBA posee una gran importancia para Venezuela, pues por medio de los países miembro a la misma, frena los debates en donde se abordan las problemáticas de dicho país en el pleno de la Asamblea General de la OEA; claro ejemplo de la premisa anterior, son los 11 votos en contra del orden del día, propuesto para una sesión extraordinaria (Efecto Cocuyo, 2017), es por ello que en este punto, se hace énfasis en los principios bajo los que fue creado el ALBA, pues los mismos están basados en similitudes ideológicas y fines de carácter político.

Por lo que, en conclusión, al presente documento, la convergencia entre la Alianza del Pacífico y el Mercado Común del Sur es una plataforma viable con grandes posibilidades de crecimiento económico, pues entre ambos bloques suman aproximadamente el 8.73% del PIB mundial, resaltando la importancia de la premisa postulada por Andrew Hurell la cual hace referencia a que los países poseerán mayores beneficios tanto políticos como económicos si se aglutinan y no de manera aislada. Por su parte la ECOZONA ALBA, posee grandes inconvenientes respecto a la coyuntura internacional actual, pues se centra en una integración ideológica y no comercial, dependiendo directamente de la política exterior venezolana como principal líder de dicho bloque regional.

Bibliografía

ALADI. (5 de noviembre de 2017). Asociación Latinoamericana de Integración. Obtenido de Países
miembros: http://www.aladi.org/sitioAladi/paisesMiembros.html
ALADI-SEGIB. (2010). Coloquio: El sueño de la itnegración latinoamericana 50 años despúes.
Montevideo, Uruguay.
Alianza del Pacífico. (5 de Noviembre de 2017). ¿QUÉ ES LA ALIANZA? Obtenido de Objetivos:
https://alianzapacifico.net/que-es-la-alianza/#la-alianza-del-pacifico-y-sus-objetivos
Alianza Pacífico. (7 de noviembre de 2017). Alienza del Pacífico. Obtenido de Grupos técnicos –
Comercio e Integración: https://alianzapacifico.net/grupos-tecnicos/
Berggruen, N., & Gardels, N. (2013). Gobernanza Inteligente para el Siglo XXI (Traducido del ingles y
publicado por Polity Press Ltd. Cambridge ed.). Buenos Aires, Argentina: Editorial Taurus.
Bernal-Meza, R. (2012). China y la configuración del nuevo orden internacional: las relaciones ChinaMercosur
y Chile. Buenos Aires, Argentina: Editorial Nuevo Hacer.
Bernal-Meza, R., & Masera, G. A. (Año XIV, Nº 18 /junio 2008). El retorno del regionalismo. Aspectos
políticos y económicos. Revista Aportes para la Integración Latinoamericana, 4.
Bernal-Meza, R., & Saha, K. S. (2005). Economía mundial y desarrollo regional. Buenos Aires,
Argentina: Nuevo Hacer.
Comunidad Andina. (4 de Noviembre de 2017). Comunidad Andina. Obtenido de Relaciones Externas:
http://www.comunidadandina.org/Seccion.aspx?id=111&tipo=TE
Díaz Nieto, M. P. (2010). PERSPECTIVAS DEL NUEVO REGIONALISMO. Madrid, España: UNIVERSIDAD
COMPLUTENSE DE MADRID.
Efecto Cocuyo. (7 de noviembre de 2017). Efecto Cocuyo. Obtenido de OEA inicia debate sobre
Venezuela con 20 votos a favor y 11 en contra: http://efectococuyo.com/politica/oea-iniciadebate-sobre-venezuela-con-20-votos-a-favor-y-11-en-contra
Gestiopolis. (5 de Noviembre de 2017). Gestiopolis. Obtenido de Negociaciones entre la CAN y el
Mercosur en los noventa : https://www.gestiopolis.com/negociaciones-can-mercosurnoventa/
Giacalone, R. (1999). Los empresarios frente al Grupo de Los Tres – integración, intereses e ideas.
Mérida, Venezuela: Editorial Nueva Sociedad.
Giacalone, R. (octubre de 2017). DEL G-3 AL ALBA Y LA ALIANZA DEL PACIFICO. ASPECTOS
GEOPOLITICOS Y GEOECONOMICOS. La Plata, Buenos Aires, Argentina: Instituto de
Integración Latinoamericana, UNLP.
Marconi, H. E. (2012). Obstáculos técnicos al comercio en el contexto regional y sudamericano. En R.
Bernal-Meza, Regionalismo y Orden Mundial: Suramérica, Europa, China (págs. 199-216).
Buenos Aires, Argentina: Editorial Nuevo Hacer.
Mastropierro, O. (2012). La dimensión comercial en el regionalimo sudamericano. En R. Bernal-Meza,
Regionalismo y orden mundial: Suramérica, Europa, China (págs. 371-399). Buenos Aires,
Argentina: Editorial Nuevo Hacer.
Mercosur. (6 de noviembre de 2017). ¿Qué es MERCOSUR? Obtenido de
http://www.mercosur.int/innovaportal/v/3862/2/innova.front/en-pocas-palabras
ONU. (8 de noviembre de 2017). Naciones Unidas. Obtenido de Los objetivos de desarrollo del
Milenio: http://www.un.org/es/aboutun/booklet/globalization.shtml
SICA. (7 de noviembre de 2017). Sistema de Integración Centroamericano. Obtenido de SICA en
breve: https://www.sica.int/sica/sica_breve.aspx
SICE. (7 de noviembre de 2017). Sistema de Información sobre Comercio Exterior. Obtenido de
Organización de Estados Americanos, OEA: http://www.sice.oas.org/TPD/TPP/TPP_s.ASP

3 comentarios en ““Regionalismo en Latinoamérica: una vista a la convergencia entre bloques ante la coyuntura internacional”

  • Gracias por este tipo de articulos porque a través de el se puede hacer un recorrido por sur América y México de cómo está la situación en referente a los bloques que han formado diversos países del sur y deja en evidencia el trabajo en equipo que aún no inicia en. Centroamérica y la necesidad de avanzar en una integración que aún párese estar en pañales.saludos cordiales.

  • Gracias por este tipo de articulos porque a través de el se puede hacer un recorrido por sur América y México de cómo está la situación en referente a los bloques que han formado diversos países del sur y deja en evidencia el trabajo en equipo que aún no inicia en. Centroamérica y la necesidad de avanzar en una integración que aún párese estar en pañales.saludos cordiales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *